En los últimos años se ha revolucionado el tratamiento de las enfermedades autoinmunes, con la aparición de los fármacos biológicos.
Estos tratamientos pueden mejorar o reemplazar a las terapias inmunosupresoras convencionales o bien, en ocasiones, utilizarse en combinación de ambos.
Los pacientes que reciben terapias biológicas pueden necesitar una consideración especial en odontología por lo que se ha realizado una revisión sobre los efectos secundarios del tratamiento biológico y las consideraciones especiales a nivel dental de estos pacientes.
En comparación con los tratamientos convencionales, las terapias biológicas son más beneficiosas porque van dirigidas a los factores que originan la enfermedad, aunque pueden ocurrir efectos secundarios como las infecciones.
El uso de terapias biológicas ha aumentado para ayudar en el tratamiento de enfermedades autoinmunes, aunque actualmente no existe un protocolo estándar o normas para los dentistas en la gestión de los pacientes que están en tratamiento con estos fármacos.
La infección es una de los efectos secundarios más importantes de la terapia biológica. Sin embargo, no existe información publicada sobre la profilaxis con antibióticos para los pacientes que reciben tratamientos biológicos. Debido a que en los procedimientos dentales la bacteriemia, o descarga puntual de bacterias en la sangre a partir de un foco infeccioso, es transitoria en estos casos, no se recomienda un tratamiento especial de prevención (antes de la intervención dental) con antibióticos en aquellas personas que estén en tratamiento con fármacos biológicos. Las personas que presentan otro tipo de complicaciones u otras enfermedades concomitantes deberán ser evaluadas individualmente.
Algunas asociaciones médicas como la Asociación Británica de Dermatólogos, en el uso de los biológicos en psoriasis, recomienda interrumpir el tratamiento con anti-TNF antes de la cirugía. Las recomendaciones acerca del tiempo de suspensión del tratamiento será diferente según el fármaco en cuestión.
Con posterioridad a la realización de procedimientos dentales, los dentistas deben controlar a estos pacientes acerca de los signos y síntomas de la infección. La terapia biológica se reinicia siempre después de que la cicatrización de heridas sea satisfactoria y no exista evidencia de infección.
En el caso de las personas con Esclerosis Múltiple deben prevenirse las infecciones especialmente ya que éstas pueden incrementar los síntomas.
Muchos síntomas propios de la Esclerosis Múltiple pueden interferir en el cuidado adecuado de la boca, tales como: la fatiga, la espasticidad, debilidad, temblor y dolor facial entre otros.
Radfar L et al. Biological therapy and dentistry: a review paper. Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol. 2015 Nov;120(5):594-601 http://goo.gl/A097iV