
Los pacientes con Artritis Reumatoide experimentan una reducción de su calidad de vida en relación a la salud a través del dolor, la rigidez y la discapacidad funcional debido a la inflamación y el daño articular. Pero, además de este deterioro en la salud física a menudo sufren fatiga crónica y angustia psicológica que contribuye en la disminución en la calidad de vida.
La introducción de nuevos fármacos, como los biológicos, ha mejorado considerablemente el tratamiento de la Artritis Reumatoide. También a contribuido en mejorar la gestión de esta enfermedad el concepto de tratar en diana, que implica alcanzar un objetivo predefinido que es la remisión o una baja actividad de la enfermedad. Sin embargo, aunque la inflamación esté bien controlada, es posible que algunos pacientes sigan sufriendo fatiga, alteraciones del ánimo y la experiencia del dolor y la calidad de vida no mejore según lo esperado. Por este motivo, se considera la introducción de tratamientos complementarios que ayuden a mejorar estas deficiencias.
De acuerdo con las recomendaciones recientes de la Liga Europea contra el Reumatismo (EULAR), la actividad física debe ser una parte integral de la atención estándar en la Artritis Inflamatoria. Por lo tanto, la investigación actual está evaluando los mejores tipos e intensidades de ejercicios, así como su seguridad y adherencia por parte de este grupo de pacientes.
El yoga es una práctica tradicional holística originada en la India que combina componentes físicos, psicosociales y conductuales. Un programa de “Yoga en la vida diaria” sigue la tradición del Yoga clásico pero diseñado para satisfacer a nuestros cuerpos en estos tiempos modernos. Este sistema que combina ejercicios físicos y respiratorios con relajación y meditación ofrece un desarrollo gradual y constante en las áreas de salud física, mental, social y espiritual, independientemente de la edad o condición física del que lo practica y abierto a todo el mundo.
Un nuevo estudio ha evaluado la viabilidad y la eficacia de un programa de “Yoga en la vida diaria” para mejorar la calidad de vida en relación a la salud, el funcionamiento físico y psicológico de pacientes con Artritis Reumatoide.
Hasta donde nosotros conocemos, este es el primer estudio controlado y aleatorio que evalúa los efectos de un programa de Yoga en la vida diaria en pacientes con Artritis Reumatoide.
En este estudio, el programa de Yoga en la vida diaria duró 12 semanas con 2 sesiones semanales de 90 minutos cada sesión, en el grupo de intervención. En el grupo control, los pacientes asistieron a conferencias educativas de 60 minutos de duración sobre temas relacionados con la artritis, una vez por semana.
Según los resultados de esta nueva investigación, el yoga mejora eficazmente la fatiga y estado de ánimo tanto después de la intervención como en el seguimiento a las 24 semanas. Sin embargo, en este estudio, no se encontraron efectos significativos del yoga en la parte física de la enfermedad, en la que queda incluida la actividad de la enfermedad, el dolor y los valores de PCR, así como el estrés percibido por los pacientes. La intervención de Yoga resultó factible y segura en este grupo de pacientes.
Supongo que pilates será también muy bueno, lo practico desde este verano dos veces en semana, aquí yoga no hay nadie que de clases al encontrarme en un pueblo pequeño mi recurso ha sido pilates el cual me ayuda a concentrarme y a tener menos dolor aparte de movilizar todas las articulaciones, gracias por el articulo.
Yo he practicado yoga desde hace más de 20 años y ahora no puedo seguir una clase normal por mis dificultades de movilidad, pero en casa hago algunos estiramientos y algunas asanas y practico meditación, alivia las molestias musculares, el cansancio, incluso la movilidad general y te sientes mejor después de cada sesión.