
La conexión existente entre la dieta o consumo de ciertos alimentos y la aparición de síntomas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Crohn o Colitis Ulcerosa,), lleva a algunos pacientes a buscar soluciones dietéticas para gestionar sus síntomas. Cuando estos pacientes adoptan un enfoque independiente en el control de su enfermedad a través de la dieta y sin supervisión, corren el riesgo de desarrollar conductas alimentarias restrictivas que pueden llevar a un aporte deficiente de ciertos nutrientes con el riesgo de desnutrición.
Investigaciones previas han demostrado que es frecuente que los pacientes con trastornos gastrointestinales presenten comportamientos alimentarios de evitación o restricción (entre el 49% y el 90%) que pueden llevar a un aporte insuficiente de ciertos nutrientes y de calorías y como consecuencia experimentar una pérdida de peso significativa, deficiencia nutricional y dependencia de ciertos suplementos nutricionales o un deterioro psicosocial marcado. Esta asociación entre alimentación restrictiva y el estado nutricional de los pacientes es muy importante entre aquellos con EII porque tienen mayor riesgo de desnutrición.
Se han publicado los resultados de un estudio que evalúa qué tan frecuentes son estos comportamientos de evitación/restricción de la ingesta de alimentos entre los pacientes con EII, cuáles son los factores de riesgo de estos comportamientos y si se relacionan con la desnutrición.
En este estudio, si bien la mayoría de los participantes evitaban de forma consciente ciertos alimentos cuando tenían síntomas, es decir en el período de brote, la gran mayoría (74%) continuaban con esta restricción cuando estaban en período de remisión.
El papel potencial de la dieta en el tratamiento de la EII es una pregunta muy común entre los pacientes con esta enfermedad. Sin embargo, disponemos de una evidencia limitada que respalde la restricción de ciertos alimentos para prevenir o tratar los brotes de la EII.
En una revisión sobre alimentos e inflamación, la Organización Internacional para el Estudio de la EII (IOIBD) solo pudo hacer recomendaciones basadas en evidencia de bajo nivel o consenso de expertos. La recomendación más fuerte fue evitar las grasas trans (aquellas que se encuentran en alimentos procesados o precocinados, las frituras, la margarina y ciertos aceites vegetales), una recomendación dietética que también es aplicable al público general sin EII.
El IOIBD también recomendó una reducción de ciertos estabilizantes, conservantes o emulsionantes (maltodextrinas, carragenanos, carboximetilcelulosa, polisorbato-80, dióxido de titanio y otras nanopartículas) y encontró evidencia limitada para apoyar una ingesta reducida de carnes rojas/procesadas y ácido mirístico (aceite de palma, aceite de coco, grasas lácteas) en pacientes con Colitis Ulcerosa.
La Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) recomienda que los pacientes con EII en remisión se sometan al asesoramiento de un dietista/nutricionista para mejorar la terapia nutricional y evitar la desnutrición y trastornos psicológicos relacionados con la nutrición. Por otro lado, la Asociación Estadounidense de Gastroenterología especifica que los dietistas/nutricionistas deben controlar cualquier restricción dietética para asegurar una nutrición adecuada.
En resumen, las conductas alimentarias de evitación/restricción son comunes entre los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), incluso cuando están en remisión clínica y están relacionadas con el riesgo de desnutrición.
Los pacientes con Crohn o Colitis Ulcerosa deberán ser evaluados para detectar este tipo de conductas de restricción/evitación. La atención por parte de un dietista/nutricionista, como parte de la atención multidisciplinar de estos pacientes, ayuda a dirigir y asesorar al paciente sobre la dieta adecuada para el manejo de los síntomas y permite identificar el riesgo de desnutrición de forma temprana llevando a mejores resultados clínicos.
Yelencich E et al. Avoidant Restrictive Food Intake Disorder Prevalent among Patients with Inflammatory Bowel Disease. Clin Gastroenterol Hepatol. 2021 Aug 10:S1542-3565(21)00864-8. doi: 10.1016/j.cgh.2021.08.009.
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