La fatiga es un síntoma de la Esclerosis Múltiple (EM) frecuente y debilitante. Más de la mitad de las personas con EM consideran que la fatiga es uno de los peores síntomas y un 40% consideran que es uno de los más incapacitantes.
Existe mucha literatura e investigación sobre la fatiga en la EM. Se considera que la fatiga puede tener dos orígenes: uno primario, fatiga por la propia enfermedad y otro secundario, aquella que aparece como consecuencia de diferentes factores como los trastornos del sueño, la depresión, la disminución de la actividad y otros.
Se ha demostrado que la fatiga tiene efectos perjudiciales sobre la actividad diaria, social y laboral y como consecuencia en la calidad de vida de las personas con EM.
La investigación actual sugiere que, en general, las personas con EM son 3 veces más propensas a experimentar problemas de sueño que la población general y que estas alteraciones del sueño contribuyen de manera significativa a la fatiga relacionada con la EM.
Un estudio recientemente publicado participaron 107 personas con EM de las cuales un 61% comunican falta de sueño.
Los hallazgos de este estudio confirman los datos obtenidos anteriormente: la alteración del sueño es el mayor predictor de la fatiga en la EM.
Se debe considerar una evaluación rutinaria del sueño y el tratamiento de sus alteraciones cuando se justifique, o bien en una persona con EM que se queja de fatiga debilitante.
Lauren B. Strober. Front Neurol. 2015; 6: 21. Fatigue in Multiple Sclerosis: A Look at the Role of Poor Sleep. doi: 10.3389/fneur.2015.00021 http://goo.gl/KC3asn