
El equilibrio en el microbioma, microbiota o flora intestinal afecta directamente a la respuesta proinflamatoria y antiinflamatoria en el intestino. Más allá de la respuesta inmunitaria local, el microbioma intestinal está implicado en otras enfermedades inflamatorias mediadas por el sistema inmunitario, que van desde la diabetes, la artritis reumatoide, el lupus, trastornos metabólicos como la obesidad e incluso se ha relacionado con el cáncer.
La composición del microbioma depende de la dieta o los alimentos. Las intervenciones dietéticas a largo plazo pueden ser las más adecuadas para modular la composición del microbioma intestinal. Sin embargo, todavía hay un conocimiento limitado de cómo los alimentos y los patrones dietéticos impactan sobre el microbioma y si este impacto es diferente en un intestino que ya está inflamado o en el intestino sano.
Un nuevo estudio ha investigado la compleja relación entre la dieta habitual, el microbioma intestinal y la inflamación intestinal en humanos. En este estudio se ha investigado desde patrones dietéticos a alimentos y macronutrientes específicos y su relación con la composición del microbioma intestinal de más de 1.400 personas divididas en 4 grupos: enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosa, Síndrome de Intestino Irritable y población general (sin enfermedad intestinal).
Según los resultados de este estudio, se identifica una asociación significativa en los 4 grupos de población estudiados, lo que implica que las estrategias dietéticas dirigidas al microbioma pueden aliviar y prevenir la inflamación intestinal.
Patrones dietéticos de larga duración en los que se incluyen: legumbres, verduras, frutas y frutos secos, es decir mayor número de alimentos de origen vegetal que de origen animal, con preferencia por productos lácteos fermentados y bajos en grasa y pescado, tienen el potencial de prevenir el proceso inflamatorio intestinal a través del microbioma intestinal.
Por el contrario, una mayor ingesta de alimentos de origen animal, alimentos procesados, alimentos con alto contenido en grasas, alcohol y azúcar, así como bebidas azucaradas como los refrescos, se corresponde con un microbioma que es característico de la inflamación y se asocia con niveles más altos en marcadores inflamatorios intestinales.
En resumen, la dieta juega un papel importante en la configuración y función del microbioma intenstinal. La modulación del microbioma a través de dietas ricas en verduras, legumbres, cereales, frutos secos y pescado, con mayor ingesta de alimentos vegetales que animales tienen el potencial de prevenir los procesos inflamatorios intestinales.
Otras noticias relacionadas que pueden interesarte:
- Papel de la dieta/nutrición en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Crohn o Colitis Ulcerosa) 24 febrero, 2021
- ¿Pueden tomar café o té los pacientes con EII? y ¿el consumo de estas bebidas afecta a sus huesos? 27 enero, 2021
- Los pacientes con EII (Crohn o Colitis Ulcerosa) tienen mayor riesgo de cálculos renales 13 enero, 2021
- Probióticos, prebióticos y simbióticos, diferencias y eficacia en la reducción de las complicaciones de la EII (Cronh o Colitis Ulcerosa) 16 diciembre, 2020
- Los pacientes con Crohn tienen más riesgo a desarrollar piedras en el riñón ¿Cuáles son los factores de riesgo? 18 noviembre, 2020
- Los pacientes con EII (Crohn o Colitis Ulcerosa) e intolerancia a la lactosa requieren cuidados dietéticos especiales 4 noviembre, 2020
- ¿Están relacionados los síntomas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Crohn o Colitis Ulcerosa) con la dieta? 14 octubre, 2020
- Evidencia actualizada sobre los tratamientos complementarios más utilizados por pacientes con EII (Crohn o Colitis Ulcerosa) 7 octubre, 2020
- ¿Es recomendable una dieta sin gluten para los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (Crohn o Colitis Ulcerosa)? 30 septiembre, 2020
- Diferentes perspectivas entre los pacientes con Crohn o Colitis Ulcerosa del impacto del tabaquismo sobre su enfermedad 16 septiembre, 2020