
Se sabe que una buena parte de las personas con Artritis Reumatoide tienen sobrepeso u obesidad.
En la Artritis Reumatoide un IMC elevado puede llevar a menor probabilidad de alcanzar el estado de remisión y aparición del Síndrome Metabólico (aumento de la presión arterial, niveles elevados de azúcar y grasas como triglicéridos y colesterol en sangre). Esto nos lleva a pensar que un IMC elevado se debe tratar en pacientes con Artritis Reumatoide aunque sólo perder peso parece que no sea la solución ya que en pacientes con esta enfermedad se ha asociado la pérdida de peso con aumento de la mortalidad.
Las alteraciones nutricionales propias de la Artritis Reumatoide y la osteopenia o falta de minerales como el calcio en los huesos (huesos frágiles) se reducen significativamente en los pacientes con Artritis Reumatoide que tienen sobrepeso. Sin embargo las personas con sobrepeso tienen un nivel de actividad física más bajo.
Un estudio analiza la composición corporal de los pacientes con Artritis Reumatoide y sobrepeso, un total de 29 pacientes. Este análisis muestra que deben preservarse algunas de las características nutricionales de estos pacientes para evitar las alteraciones nutricionales propias de la enfermedad, la osteopenia o riesgo de fracturas óseas.
Sabemos que las personas con Artritis Reumatoide suelen tener niveles reducidos de actividad física, por lo que si mejoramos estos niveles, es decir si los pacientes inician un plan de ejercicio regular y constante a lo largo del tiempo, esto será beneficioso para el síndrome metabólico en los pacientes con Artritis Reumatoide y sobrepeso y, por otro lado, también se considera beneficioso para la osteopenia/osteoporosis y los trastornos de nutrición.
Una dieta equilibrada y ejercicio regular es parte del tratamiento de la Artritis Reumatoide y eso está a tu alcance. ¡Ponte en marcha!