A pesar de que se conoce el impacto negativo de algunos factores psicológicos sobre el curso de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), hay pocas investigaciones sobre el efecto que pueden tener factores sociales en la enfermedad. La soledad se sabe que puede afectar negativamente a otras enfermedades. Ahora, un estudio publicado en la revista COPD: Journal of Chronic Obstructive Pulmonary Disease, ha investigado los efectos de la soledad sobre los resultados de la rehabilitación pulmonar.
La soledad y el aislamiento no solo son frecuentes entre personas con enfermedades crónicas como la cardiopatía isquémica, ictus u obesidad, si no que se asocia a una peor evolución de estas enfermedades y a una mayor mortalidad. La soledad incluye tanto aspectos cuantitativos; la ausencia de redes sociales, familiares y de amistad, como cualitativos: la soledad emocional derivada de la ausencia de relación de intimidad con otras personas. Es precisamente la soledad emocional la que se considera un determinante negativo crítico para la salud.
Un equipo de investigadores de las universidades de Leuven y Würzburg, en Bélgica y Alemania respectivamente, ha examinado las interrelaciones entre la soledad y el resultado de un programa de rehabilitación pulmonar para pacientes ingresados. Para el estudio se incluyeron 104 pacientes con EPOC que siguieron un programa de rehabilitación de tres semanas de duración. La evaluación de la soledad se llevó a cabo mediante el uso de una escala validada que mide tanto soledad social como emocional.
El análisis de los resultados demostró que al inicio de la rehabilitación, la soledad se asociaba con peores niveles de capacidad de ejercicio, calidad de vida, depresión y ansiedad. Sin embargo, en aquellos en que el sentimiento de soledad disminuía más con el programa, se observaba una mejora mayor en la capacidad de ejercicio y calidad de vida.
El estudio demostró que la soledad era muy frecuente entre el grupo de personas analizados, con un 13% en el rango de soledad severa y muy severa, y hasta un 36% en el de moderada. La soledad subjetiva influye en la calidad de vida, capacidad de ejercicio, ansiedad y depresión de los pacientes con EPOC, y en la medida que la soledad pueda mejorar, la intervención mediante programas de rehabilitación pulmonar puede obtener mejores resultados. Es por ello que la detección e intervención sobre la soledad individual puede ser un elemento de relevancia clínica en el conjunto de factores a tener en cuenta de cada persona con EPOC.