
Las estrategias de tratamiento de la Artritis Reumatoide por objetivos es una iniciativa ambiciosa promovida por la comunidad reumatológica a nivel internacional. El “tratamiento por objetivos” se basa en tratar al paciente con Artritis Reumatoide para alcanzar un objetivo en concreto, que idealmente es la remisión clínica o, en su defecto, mantener la enfermedad con actividad clínica lo más baja posible. En esta estrategia se recomienda citar frecuentemente al paciente a la visita hasta alcanzar el objetivo medido por índices de actividad y cuantificación de la capacidad funcional de las articulaciones y el daño en la estructura de las mismas.
Cumplir con esta estrategia de tratamiento no es sencillo. Conocer cómo los pacientes están siguiendo el tratamiento en la práctica clínica real debería servir como una auditoria para detectar deficiencias y ver cómo aplicar eficazmente esta estrategia de tratamiento por objetivos.
Un nuevo estudio ha evaluado, mediante encuesta a médicos y pacientes, las diferencias posibles entre las opiniones tanto de médicos como de los pacientes de AR sobre la importancia del “tratamiento por objetivos” y comprender el impacto asociado.
Los resultados de este estudio nos muestran que la estrategia de tratamiento por objetivos, cuyo objetivo es la remisión clínica, se cumple de forma rutinaria en el tratamiento de la Artritis Reumatoide. Tanto los pacientes como los médicos dan importancia al dolor y a los resultados de los análisis de sangre. Sin embargo, parece que es más importante para los pacientes que para los médicos la reducción gradual o incluso la interrupción del tratamiento y que existe una falta de comunicación entre médicos y pacientes en relación a la destrucción articular y sobre los síntomas psicológicos como la ansiedad. Esto nos sugiere que existe la necesidad de mejorar la comprensión mutua sobre el tratamiento cuyo objetivo es evitar la destrucción articular y, en consecuencia, mantener un buen funcionamiento tanto articular como de salud mental de los pacientes.
Es probable que los pacientes den prioridad a la reducción de la dosis ya que esto puede asociarse a una reducción de efectos secundarios de los fármacos y disminución de carga económica. Para lograr el objetivo a largo plazo, como poder realizar las actividades diarias y mantener la independencia del paciente, médicos y pacientes deben compartir la opinión de que la interrupción temprana o reducción de la dosis de los fármacos no es necesariamente una buena opción si sólo se logra la remisión clínica (desaparición de síntomas) sin una buena remisión estructural, es decir, que persista cierto nivel de inflamación que pueda ir dañando la estructura articular.
Los resultados del presente estudio sugieren que la satisfacción de los pacientes con el tratamiento está asociada a su satisfacción de comunicación con sus médicos, la presencia de dolor, notar los beneficios del tratamiento sobre la función articular deteriorada y estar de acuerdo con su médico con los objetivos del tratamiento propuesto.
En conclusión, los resultados de esta nueva encuesta revelan que tanto pacientes de Artritis Reumatoide como sus médicos comparten los objetivos del tratamiento que están relacionados principalmente con la remisión clínica (reducción de la inflamación aguda asociada al dolor y la hinchazón de las articulaciones). Sin embargo, también muestran que reducir o suspender las terapias parece ser más importante para los pacientes que para los médicos y que existe una comunicación inadecuada entre pacientes y médicos sobre la destrucción articular y los síntomas psicológicos o ansiedad.
Los pacientes deben comprender mejor la importancia de cumplir con el tratamiento para lograr y mantener la remisión funcional, incluso después de lograr la remisión clínica.
Existe la necesidad de mejorar la compresión sobre los objetivos de tratamiento para evitar la destrucción articular y mantener una buena salud mental de estos pacientes.
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