El entrenamiento cognitivo ( “ejercitar el cerebro”) puede reducir la duración y gravedad de la congelación de la marcha en pacientes con enfermedad de Parkinson en tratamiento con fármacos dopaminérgicos, según los resultados de un estudio piloto australiano.
La congelación de la marcha es un síntoma incapacitante de la enfermedad de Parkinson que se presenta como una “ausencia leve y episódica» o incapacidad para avanzar mientras se intenta caminar, pudiendo provocar caídas y disminuyendo la calidad de vida de estos pacientes.
Por otro lado, el entrenamiento cognitivo son ejercicios teórico-prácticos que tienen como fin preservar la agudeza mental y lograr una mejora en la calidad de vida. Este tipo de entrenamiento estimula la memoria, la atención, la organización, la planificación, el pensamiento, el lenguaje y el control de los impulsos, entre otros.
Este estudio tuvo como objetivo explorar si el entrenamiento cognitivo dirigido podría reducir la gravedad de la congelación de la marcha en pacientes de Parkinson.
En este estudio piloto participaron 65 pacientes con Parkinson que comunicaron sufrir congelación de la marcha. Se dividieron al azar en dos grupos: un grupo de entrenamiento cognitivo que consistía en tareas informáticas enfocadas a ejercicios de atención, memoria, habilidades visoespaciales y funciones cognitivas. El grupo de control completó tareas informáticas no específicas (grupo de control activo).
Los ejercicios se realizaron dos veces por semana durante 7 semanas. Durante este periodo, los pacientes con entrenamiento cognitivo mostraron una reducción estadísticamente significativa de la duración y la gravedad de la congelación de la marcha durante el periodo “ON” (estado de la función motora normal controlada por el tratamiento) en comparación con el grupo control.
No hubo diferencia entre ambos grupos en el estado «OFF» (periodo en el que aparecen los síntomas motores propios de la enfermedad), lo que puede sugerir que estos participantes estaban demasiado discapacitados para beneficiarse del entrenamiento cognitivo.
Los pacientes que realizaron entrenamiento cognitivo también mostraron mayor velocidad de procesamiento y menor somnolencia diurna en comparación con los participantes del grupo de control.
Estos resultados proporcionan una evidencia preliminar de que el entrenamiento cognitivo puede reducir la gravedad de la congelación de la marcha durante el estado de alerta (ON).
Se necesitan estudios futuros con la participación de mayor número de pacientes para confirmar estos resultados.
“Al igual que a los músculos, también debemos ejercitar nuestro cerebro…….¡NO TE PARES!”