Un nuevo estudio muestra que los microplásticos podrían estar relacionados con el proceso de la EII.
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), en la que se incluyen la enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa, está aumentando en todo el mundo. En estudios con animales, se ha sugerido que los microplásticos pueden causar inflamación intestinal y alteración del microbioma intestinal o flora intestinal.
Los microplásticos son piezas pequeñas de plástico (menores a 5 milímetros) que están en todas partes, desde el agua embotellada, a los alimentos y el aire.
Según estimaciones recientes, las personas consumen decenas de miles de estas partículas cada año de forma inevitable, con consecuencias hasta ahora desconocidas para la salud.
Investigadores chinos se han preguntado si estos microplásticos también podrían contribuir a la Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Por lo que analizaron los niveles de microplásticos en las heces de sujetos sanos y compararon con los niveles en personas con diferentes grados de EII.
Por primera vez un estudio muestra que la concentración de microplásticos en heces de personas con EII fue significativamente mayor que en personas sanas. Por lo tanto, este estudio aporta evidencia que indica que existe una correlación positiva entre concentración de microplásticos fecales y la gravedad de la EII.
Estos investigadores llegaron a la conclusión que los envases de plástico del agua potable, ciertos alimentos y el polvo son fuentes importantes de exposición humana a microplásticos. Y además, que esta exposición a microplásticos puede estar relacionada con el proceso de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
Estos investigadores destacan que la medida de microplásticos fecales es útil para evaluar la exposición humana a microplásticos y los riesgos potenciales para la salud.