La enfermedad de Crohn es una forma crónica y recurrente de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) que puede provocar daño intestinal progresivo.
El tratamiento convencional implica el uso de corticoides en los brotes, o períodos de actividad de la enfermedad y, cuando sea necesario se van añadiendo de forma progresiva inmunomoduladores y fármacos más avanzados para lograr una remisión sostenida. Sin embargo, en los casos de los pacientes con diagnóstico reciente el curso de la enfermedad y los resultados clínicos son inciertos. Es impredecible la frecuencia y la gravedad de los brotes, la respuesta al tratamiento, la progresión y complicaciones de la enfermedad que pueden requerir cirugía, estenosis, fístulas, etc. propios del Crohn.
La aparición de los fármacos biológicos, incluyendo los fármacos anti-TNF, han ayudado mucho para evitar los resultados negativos, aunque a día de hoy todavía entre el 17% y el 25% de los pacientes con Crohn requieren de una resección quirúrgica dentro de los 5 años posteriores al diagnóstico.
Según resultados de estudios previos se ha mostrado que cuando antes reciben tratamientos avanzados, más efectivos son. Sin embargo, a la mayoría de pacientes no se les prescriben fármacos biológicos en el momento del diagnóstico, sino sólo cuando el tratamiento conservador falla, o bien los inmunomoduladores son ineficaces, ésta es una estrategia que está respaldada por varias directrices internacionales.
Un nuevo estudio británico a gran escala investiga a dos grupos de pacientes con diagnóstico reciente de enfermedad de Crohn, un grupo reciben terapia convencional ascendente y en otro grupo reciben tratamiento descendiente infliximab más inmunomodulador desde el inicio del tratamiento.
Los resultados de este estudio demuestran que un enfoque de tratamiento más agresivo de arriba abajo desde el momento del diagnóstico es eficaz y seguro. Este enfoque de tratamiento alcanzó la remisión sin corticoides y sin cirugía durante todo el período del estudio (1 año). Estos hallazgos son potencialmente transformadores para el tratamiento de la enfermedad de Crohn ya que subrayan la importancia de iniciar un tratamiento más agresivo para controlar la inflamación de forma eficaz lo antes posible después del diagnóstico. Incluso en los últimos estudios más del 10% de los pacientes tratados de manera convencional (progresiva en la escala de fármacos utilizados) requieren cirugía dentro del año posterior al diagnóstico de la enfermedad de Crohn.
En conclusión, este nuevo ensayo clínico sobre estrategias de tratamiento de la enfermedad de Crohn ha demostrado que ofrecer un tratamiento avanzado de forma temprana a todos los pacientes después del diagnóstico puede mejorar drásticamente los resultados reduciendo el número de personas que requieren cirugía abdominal para el tratamiento de su enfermedad.
Parece evidente que es necesario implementar un tratamiento más agresivo para la mayoría de los pacientes lo antes posible después del diagnóstico de enfermedad de Crohn.
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