
Una revisión actualizada vincula la vitamina D con la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) y describe los posibles efectos beneficiosos de la suplementación con vitamina D en el control y tratamiento de la EII (Crohn y Colitis Ulcerosa).
La vitamina D desempeña un papel importante en el mantenimiento de la integridad de la barrera gastrointestinal, el control de la microbiota intestinal y las respuestas inflamatorias inmunes. Estos mecanismos son importantes tanto para prevenir el desarrollo de la EII como para mejorar los síntomas. No obstante, se sabe que es frecuente que las personas con EII presenten deficiencia de forma más frecuente que la población general y algo más frecuente en la enfermedad de Crohn que en la Colitis Ulcerosa. Esta deficiencia de vitamina D en los pacientes de EII es debida a varios factores, tales como: la falta de exposición al sol debido a tratamientos inmunosupresores, las restricciones dietéticas o la exclusión de ciertos alimentos y la absorción deficiente de nutrientes.
Existe cada vez mayor evidencia científica que avala la suplementación de vitamina D para estos pacientes ya que es segura y se tolera bien. Algunos estudios han identificado ciertas mejoras en la progresión de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal al restaurar los niveles deficientes de Vitamina D.
Además de los efectos de la Vitamina D a nivel esquelético (sobre la calidad de los huesos) cada vez disponemos de más pruebas de mejoras de los resultados en la EII en aquellas personas que se normalizan los niveles de esta vitamina. Entre los beneficios figuran: la reducción del riesgo de cirugía en personas con enfermedad de Crohn, reducción de los marcadores inflamatorios, reducción en el desarrollo de anemia, mejor respuesta al tratamiento con fármacos anti-TNF y reducción del riesgo del cáncer colo-rectal. Incluso un estudio reveló una reducción en las infecciones del tracto respiratorio superior. Dados todos estos beneficios es recomendable prestar atención al estado o niveles de vitamina D en pacientes con EII.
Mantener y mejorar la ingesta de vitamina D en la dieta o un aumento de la exposición al sol puede ser problemático para las personas con EII, por lo que mejorar los niveles de vitamina D se puede lograr mediante la suplementación oral. Sin embargo, no se dispone de datos suficientes sobre resultados consistentes para definir la dosis y la duración de la suplementación en estos pacientes.
Si estás pensando en consumir suplementos de vitamina D, antes de tomar esta decisión, ¡Coméntalo con tu médico! Él puede aconsejarte lo mejor para tí, según tu situación en particular.
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