https://www.in-pacient.es/wp-content/uploads/2016/05/ejercicio_00.jpg
SHARE
26 abril, 2017 in-pacient.es

El ejercicio, un factor externo que nosotros podemos modificar, puede determinar cambios en la composición de la microbiota intestinal con posibles efectos beneficios para la salud, según los resultados de un nuevo estudio.

La microbiota o flora intestinal, es el conjunto de microorganismos, bacterias, hongos y otros microbios, que de forma normal están presentes en el cuerpo humano. Tiene funciones estructurales y de protección de la mucosa intestinal. Por otra parte la microbiota intestinal proporciona nutrientes, regula el desarrollo del epitelio de la mucosa intestinal e influye en el sistema inmunológico.

En las personas sanas, existe una gran variabilidad interindividual en la composición de la microbiota intestinal y una gran diversidad de microorganismos que se asocia con una mejoría en el estado de salud y variaciones del sistema inmunológico.

Existen factores propios del individuo (intrínsecos y no modificables) y otros ambientales (extrínsecos o modificables), tales como, el estilo de vida, el ejercicio y la dieta, que a su vez pueden afectar a la salud. Por otro lado, el ejercicio y una dieta alta en fibra, tales como frutas, verduras y legumbres pueden aumentar la diversidad microbiana intestinal.

Un estudio ha investigado el conocimiento que existe hasta el momento sobre el papel que puede desempeñar el ejercicio regular en la composición de la microbiota y en qué forma podría proporcionar beneficios en la salud y en la prevención de enfermedades.

Los investigadores de este estudio concluyen que los datos disponibles apoyan firmemente que el ejercicio parece ser un factor ambiental que puede determinar cambios en la composición de la microbiota con posibles efectos beneficiosos para la salud. El ejercicio parece ser capaz de enriquecer la diversidad de la microflora, mejorar la relación entre los diferentes tipos de microorganismos y lo que contribuye a la reducción de peso, enfermedades asociadas a la obesidad y trastornos gastrointestinales.

El ejercicio parece estimular la proliferación de bacterias que pueden modular la inmunidad de la mucosa, mejorando las funciones de barrera lo que lleva a una reducción de incidencia de obesidad y enfermedades metabólicas. Por otro lado, parece estimular las bacterias capaces de producir sustancias que protegen contra los trastornos gastrointestinales y el cáncer de colon.

Por lo tanto, el ejercicio puede ser utilizado como un tratamiento para mantener el equilibrio de la microflora o para reequilibrar su eventual alteración, obteniendo así una mejora del estado de salud.

 

 

Monda V et al. Exercise Modifies the Gut Microbiota with Positive Health Effects. Oxid Med Cell Longev. 2017;2017:3831972.

SHARE
Last updatedby