La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta a la vida cotidiana. Esta enfermedad cursa con degeneración de las neuronas que segregan dopamina. Aunque los síntomas varían mucho, los pacientes de Parkinson presentan síntomas motores (temblores, rigidez, desequilibrio, etc.) y también síntomas no motores (alteraciones del sueño, depresión, ansiedad, etc.).
Las alteraciones del sueño son uno de los síntomas no motores más frecuentes en las personas con Parkinson, pueden presentarse, entre otros, como:
- Insomnio: dificultad para conciliar el sueño (quedarse dormido) o mantener el sueño o despertarse demasiado temprano y no poder volver a dormir.
- Trastornos de la respiración: cese repentino de la respiración durante el sueño y ronquido muy fuertes.
- Síndrome de piernas inquietas: impulso irrefrenable a levantarse y caminar con sensación incómoda que obliga a mover las piernas.
- Pesadillas: sueño con sentimientos negativos como ansiedad o miedo que te despiertan repentinamente.
- Somnolencia diurna excesiva: es la incapacidad a mantenerse despierto o en estado de alerta durante el día, es decir, “ataques de sueño”.
- Alteraciones de la conducta durante el sueño: hablar durmiendo, orinarse de forma involuntaria durante el sueño, sollozar, llorar, decir palabrotas, puñetazos, etc.
Una nueva revisión de la literatura científica nos resume las investigaciones más relevantes sobre los cambios en la calidad general del sueño después de realizar ejercicio en personas con enfermedad de Parkinson.
En resumen, los investigados de esta revisión sugieren que los pacientes con Parkinson, además de las deficiencias motoras y no motoras, presentan diferentes trastornos del sueño. Estas alteraciones contribuyen a la progresión de los síntomas motores.
Se ha demostrado que realizar ejercicio de forma regular mejora la calidad del sueño en personas con Parkinson. Los ejercicios aeróbicos y de resistencia tanto de alta como de baja intensidad, junto con ejercicios para el equilibrio y la coordinación mejoran algunos aspectos del sueño. A pesar de todo se necesita mayor investigación para documentar los mecanismos por los que el ejercicio mejora el sueño en personas con Parkinson.
Otras noticias relacionadas que podrían interesarte