Ya era conocido que la supervivencia en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) aumenta con el peso corporal, lo que se denomina la paradoja de la obesidad. Dado que las exacerbaciones de la EPOC juegan un papel importante en la supervivencia de la enfermedad, un grupo de investigadores se planteó como objetivo establecer la relación entre el peso corporal y el riesgo de exacerbaciones. Los resultados se han publicado en la revista COPD.
A diferencia de otros factores que se asocian a mayor mortalidad y/o frecuencia de exacerbaciones, como la edad o el nivel de obstrucción de las vías respiratorias, el peso corporal puede ser modificable, por lo que establecer bien las relaciones entre peso corporal y riesgos en la enfermedad puede ser una forma de plantear estrategias de actuación sobre ella.
En el estudio realizado se incluyeron 604 personas con EPOC, que se clasificaron por niveles de Índice de Peso Corporal (IMC) para investigar la frecuencia de exacerbación, el tiempo de reingreso y la supervivencia en aquellos que requerían hospitalización por una exacerbación de la EPOC. Los grupos de IMC se definieron por n niveles con valores de corte en menos de18,5, 25, 30 y más de 35 kg / m2, que se corresponden con bajo peso, peso normal, sobrepeso, obesidad moderada y obesidad grave. Los participantes fueron seguidos durante cinco años.
En comparación con los pacientes de peso normal, la frecuencia de exacerbaciones a los 5 años se redujo significativamente en un 34-40% en los pacientes obesos según el grupo de IMC. Así, frecuencias de 1,83 por año en el grupo de peso normal; contrastaban con las 1,09 del grupo de obesidad severa. También el tiempo hasta un reingreso fue hasta 1,7 veces más largo para las personas con obesidad moderada en comparación con las de peso normal (954 frente a 564 días). A estos datos se añade el respaldo de la constatación de una mayor supervivencia asociada al aumento del IMC independientemente de otros posibles factores.
Los autores concluyen que este estudio muestra una frecuencia de exacerbaciones reducida dependiente del nivel de IMC y un mayor tiempo de reingreso en pacientes obesos ingresados en el hospital con una exacerbación de la EPOC. Debe tenerse en cuenta que el estudio se realizó sobre personas que habían tenido una hospitalización y no sobre el colectivo de personas con EPOC, y tampoco analiza si las personas con bajo peso podían tener un nivel menor de salud o atención previos.