Hasta ahora los ejercicios recomendados para las personas con Artritis Reumatoide han sido aquellos que tienen una intensidad moderada sin provocar dolor o inflamación en las articulaciones y que ayudan a mejorar la resistencia.
Un estudio piloto investiga cuales son los efectos de un entrenamiento físico alta intensidad por intervalos (“spinning”) en personas con esta enfermedad. El Spinning es un tipo de gimnasia (ejercicio aeróbico o cardiovascular) que se practica sobre una bicicleta estática y que consiste en alternar la intensidad del pedaleo en sucesivas secuencias de tiempo.
La Artritis Reumatoide (AR) y la Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) son enfermedades inflamatorias que implican un mayor riesgo de Enfermedad Cardiovascular (ECV). Es conocido que un entrenamiento de intensidad alta por intervalos de tiempo es eficaz en la mejora de la salud cardiovascular. El objetivo de este estudio fue investigar si este tipo de entrenamiento mejora los factores de riesgo cardiovascular en personas con artritis durante un período de 10 semanas, y si estos pacientes tolerarían intensidades de ejercicio por encima de las recomendaciones actualmente vigentes.
En este estudio participaron 7 mujeres con Artritis Reumatoide y 11 adultos con Artritis Idiopática Juvenil, de edades comprendidas entre 20-50 años.
Los participantes realizaron en entrenamiento de alta intensidad por intervalos en bicicleta (“Spinning”), que consiste en intervalos de 4 × 4 min llegando a un 85-95% de la frecuencia cardíaca máxima, dos veces por semana, durante 10 semanas. Se controló el consumo máximo de oxígeno, la recuperación de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la composición corporal y de la sangre antes y después del período de ejercicio, así como, la actividad de la enfermedad.
Resultados
El entrenamiento de alta intensidad aumentó en 12,2% el volumen de oxígeno máximo y mejoró un 2,9% en la recuperación de la frecuencia cardíaca. El IMC(índice de masa corporal), la grasa corporal y la circunferencia de la cintura se redujo en un 1,2%, 1,0% y 1,6% respectivamente, mientras que la masa muscular aumentó 0,6%. Se detectó una tendencia hacia la disminución de la PCR y de la inflamación, después de este tipo de entrenamiento. No se detectaron cambios en la actividad de la enfermedad o el dolor.
Conclusiones:
A pesar del ejercicio riguroso de alta intensidad, no se detectó aumento de la actividad de la enfermedad o del dolor, lo que indica que este tipo de entrenamientos fue bien tolerado por estos pacientes. Además, este tipo de ejercicios tuvo efectos positivos en varios factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Según los resultados de este estudio piloto parece que el entrenamiento de alta intensidad es una estrategia de tratamiento no farmacológico prometedor para los pacientes con Artritis Reumatoide y adultos con Artritis Idiopática Juvenil.
Sandstad J et al. The effects of high intensity interval training in women with rheumatic disease: a pilot study. Eur J Appl Physiol. 2015 May 27. [Epub ahead of print] http://goo.gl/n3Ufre