
La polifarmacia, o toma de alto número de medicamentos entre los que se incluyen los tratamientos complementarios y/o suplementos, es un problema clínico común con enfermedades crónicas y puede llevar a graves consecuencias.
Una enfermedad crónica o para toda la vida como lo es la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) puede tener un impacto negativo sobre la calidad de vida de estos pacientes y asociarse a otras enfermedades. Una parte importante de pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal puede presentar trastornos del sueño, depresión, ansiedad y dolor crónico. De igual forma, estos pacientes pueden tener más probabilidades de desarrollar otra enfermedad autoinmune u otras enfermedades asociadas, concomitantes o coincidentes en el mismo individuo. De hecho, se ha comunicado en publicaciones previas que un número creciente de pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal viven con otras enfermedades crónicas. Así pues, la gestión de estas condiciones junto con la EII se ha convertido en una tarea complicada.
Uno de los objetivos de la gestión de estos pacientes es mitigar el riesgo de la polifarmacia.
Se ha demostrado previamente que un 20% de los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal usan 5 o más medicamentos al mismo tiempo. En comparación con la población general se ha demostrado que los pacientes con EII consumen más analgésicos, antidepresivos y ansiolíticos, así como, alto porcentaje de suplementos, probióticos y tratamientos complementarios.
Se han publicado los resultados de un estudio que revisa retrospectivamente a un grupo de 457 pacientes con Colitis Ulcerosa entre 2006 y 2011, con el objetivo de valorar qué tan frecuente es la polifarmacia entre este grupo de pacientes y evaluar el impacto de la polifarmacia sobre la Colitis Ulcerosa durante un período de 5 años.
En este estudio se definió polifarmacia a la toma de 5 medicamentos o más que no son parte del tratamiento directo de la Colitis Ulcerosa. Los medicamentos tomados para el control de la Colitis Ulcerosa fueron excluidos del grupo de fármacos que forman parte de la polifarmacia para minimizar confusión en la relación de gravedad de la enfermedad y polifarmacia.
En este estudio aproximadamente un tercio de pacientes tenían una polifarmacia importante, es decir tomaban 5 o más medicamentos que no eran para el tratamiento directo de su Colitis Ulcerosa. Se encontró que la polifarmacia era más frecuente en pacientes adultos, mujeres que tenían trastornos gastrointestinales funcionales o enfermedad psiquiátrica concomitante.
Los investigadores de este estudio concluyen que la polifarmacia se asocia a un mayor riesgo de brote en la Colitis Ulcerosa. Entre las posibles razones de esta asociación se incluyen: la disminución de la adherencia a la medicación, un aumento de los efectos secundarios debido a las interacciones entre fármacos y un posible impacto negativo sobre el microbiomaintestinal.
Este estudio no encontró una relación significativa entre polifarmacia y mayor necesidad de refuerzo del tratamiento para la Colitis Ulcerosa, hospitalización o cirugía relacionada con esta enfermedad.